La degradación del hormigón que protege las armaduras — por agentes externos como el biogás en digestores de EDARs — produce pérdida de la capacidad resistiva de diseño. IRETSA la regenera.
La pérdida de capacidad resistiva de diseño se origina en la degradación del hormigón que protege las armaduras, debida a la falta de protección frente a agentes externos — el biogás en digestores de EDARs es un ejemplo característico. El resultado: armaduras vistas, secciones mermadas y estructuras que ya no responden a su cálculo original.
La secuencia tipo de IRETSA, documentada en sus obras de referencia: chorro de arena de las armaduras vistas y pasivado de las mismas con resina de poliuretano monocomponente rica en zinc; regeneración de la superficie con morteros R4; y, donde el cálculo lo requiere, refuerzo con fibra de carbono en vigas, forjados y elementos comprometidos.