Las inyecciones actúan en el interior del hormigón: taponan vías de agua, colmatan fisuras y consolidan estructuras sin necesidad de grandes demoliciones.
Para taponar vías de agua se emplean espumas de poliuretano; para colmatar fisuras, espumas de poliuretano o resinas epoxídicas; y para consolidación de estructuras o regeneración de características estructurales, resinas epoxídicas y/o morteros hidráulicos poliméricos (morteros MHP).
Como en todo tratamiento de IRETSA, la definición exige conocer a priori la posición agua-tratamiento y el ambiente de trabajo — seco, húmedo o sumergido —, condiciones habituales y determinantes en la inyección.
Toda intervención comporta dos fases: preparación del soporte y aplicación. La intensidad de la preparación es variable — picado, abujardado, chorro de agua, chorro de arena, barrido — pudiendo incluir la regularización del soporte con morteros MHP.